¿SON IGUALES EL HOMBRE Y LA MUJER?
La pareja en matrimonio es como un par de zapatos, No
se pone uno sin el otro. Si no es con los dos, más vale andar
descalzo, y además, ningún zapato es mayor o menor.
Tampoco se pueden intercambiar: el derecho no es el
izquierdo, ni el izquierdo es el derecho.
Si me equivoco al ponérmelos, me lastiman. Así el varón
no es mujer, y la mujer no es varón; los dos son distintos, pero
forman un par y son igualmente necesarios.
El varón y la mujer son la misma carne, los mismos
huesos, la misma humanidad. (Gen, 2,22-24).
Ninguno es superior o inferior al otro. Ambos son un
rayo de luz que brota del único sol, que es Dios. Como matrimonio son
el origen de la familia. (Cfr. Folletos E. V. C.
de formación familiar Nº 643)
Colaboración Francisco y Mague Lizárraga