Valorar y
asumir la Pastoral Familiar como una llamada urgente que surge del
“Duc in altum” de Jesucristo, en la voz del Papa Juan Pablo
II, para responder con sabiduría pastoral a lo que Dios y la
realidad nos están pidiendo hoy.
LEMAS
La
Parroquia: Centro de Comunión y escuela de santidad.
La
Parroquia: Familia de Familias.
La
Parroquia: Icono de la Santísima Trinidad.
Como Dios Trinidad, la Familia
Comunidad.
TEMA
CENTRAL. La familia: Prioridad Diocesana.
DESTINATARIOS
·
Los párrocos y los sacerdotes animadores de la Pastoral Familiar en
los Decanatos y en las Parroquias.
·
Equipos coordinadores de todos los movimientos de Pastoral Familiar
(4 personas por movimiento)
·
Equipos parroquiales de Pastoral Familiar (4 por Parroquia)
MARCO DE REFERENCIA:
1.
Año del Rosario: Con Cristo y con María, recorremos los Misterios
Luminosos de la Pastoral.
2.
Plan Diocesano de Pastoral (Libro 1)
3.
Programación Pastoral (Libro 2)
4.
Prioridades Diocesanas: Pastoral de la Espiritualidad de Comunión y
Pastoral Familiar.
5.
Objetivo, políticas, estrategias y programación de la Pastoral
Familiar.
LECTIO
DIVINA. COL 3,18-21
1.
DISPOSICIÓN INTERIOR Y EXTERNA.
Antes del
encuentro con la Palabra de Dios es muy conveniente mi disposición
interior y exterior. Me pongo en la presencia de la Santísima
Trinidad.
Cantamos:
El Señor es mi fuerza
Oramos:
Oración a la Santísima Trinidad
2.
ESCUCHO CON ATENCIÓN LA PALABRA DE DIOS. (Lectio)
En este
primer paso de la Lectio Divina me llevo el alimento sólido a la
boca. Leo y vuelvo a leer el texto. Pongo mucha atención en lo
que dice. Me encuentro en el texto y trato de entender las
palabras para captar su contenido. Puedo leer textos paralelos y
notas al pie de página. Centro mi atención en los personajes,
los verbos y las comparaciones que se utilizan
LECTURA DE SAN
PABLO A LOS COLOSENSES 3,18-21
18“Esposas,
respeten a sus maridos, como corresponde a cristianas.
19
Maridos, amen a sus esposas y no sean duros con ellas.
20
Hijos, obedezcan en todo sus padres pues es lo que agrada ver entre
cristianos.
21
Padres, no irriten a sus hijos, no sea que se desalienten.”
Cantamos: Tu
palabra me da vida
LEO PERSONALMENTE EL TEXTO
3. ME
DEJO INTERPELAR POR LA PALABRA DE DIOS (Meditatio)
En este segundo paso de la Lectio Divina mastico y desmenuzo el
alimento de la Palabra. Con la guía del Espíritu Santo y mi
capacidad intelectual descubro el mensaje de Dios. Reconozco las
actitudes, sentimientos y acciones de Dios para conmigo. Es muy
necesaria la paz interior y la ayuda de algún comentario bíblico
e incluso el contexto de la Escritura.
4.
ENTRO EN EL MISTERIO DE DIOS (Contemplatio)
En el
tercer paso de la Lectio Divina saboreo, degusto y me nutro del
alimento de la Palabra. Salgo de mí para entrar en el misterio
de Dios. Entro en la escena alegórica. Aquí hago vida la Palabra
de Dios; me dispongo a hacer su voluntad. Me siento impulsado al
compromiso y a la acción.
Como el amor
de Cristo a la Iglesia, es el amor en la familia.
San
Pablo comienza dirigiéndose a la mujer: “Mujeres, sean obedientes a
sus maridos, como corresponde a cristianas”. Esta afirmación, así
como suena, nos hace reaccionar a la mayoría, sobre todo si pensamos
en lo injusto que a veces son muchos hombres con su esposa. Sin
embargo, la clave está en entender el papel que le toca al hombre:
el hombre representa a Cristo, y para hacerlo auténticamente, él
debe imitarlo en su entrega; por lo tanto, debe estar esforzándose
por ser fiel practicante del Evangelio.
Así,
la obediencia del esposo a Cristo hará que su papel de cabeza sea
auténtico y justo para con su esposa.
La
exigencia de amor, también va dirigida a los maridos. Su modelo de
amor es el de Cristo por la Iglesia, que se entregó a la muerte por
ella. Como Cristo forma un cuerpo con la Iglesia; así el marido
viene a formar una persona con su esposa. Por ello el amar a su
mujer se ama a sí mismo. Y como Cristo cuida y alimenta a la Iglesia
y se muestra solícito por ella, así debe el marido conducirse con su
mujer. Esa unión íntima que Dios ha puesto entre los cónyuges ha de
ser la razón de su mutuo amor, una unión tan perfecta que vienen ha
ser los dos una “sola carne”.
El
matrimonio, la unión de los esposos tal como Dios lo estableció al
principio, constituye en el sacramento, una prefiguración de la
unión de Cristo con su Iglesia. Ahí radica el gran misterio. De esa
visión saca el apóstol los deberes radicales del amor y la fidelidad
que se deben los esposos, en su vocación de respuesta y cumplimiento
perfecto del mandato del amor.
San
Pablo pide también la obediencia de los hijos a los padres, pues los
padres ejercen su paternidad como participación de la paternidad de
Dios. Es Dios quien gesta, conduce y perfecciona a sus hijos a
través de la acción de los papás. Por eso los hijos han de dejarse
conducir por los papás, y los papás tratar de ser fieles a la imagen
de Dios al que hacen presente en su hogar.
Los
hijos no pueden exigir papás perfectos, porque no existen, sino que
deben aceptar a sus papás con sus virtudes y defectos, valorando lo
que tienen de positivo y comprendiendo sus limitaciones y fallas.
Enseguida, San Pablo exhorta a los papás a medirse en la exigencia:
“No sean demasiado exigentes con sus hijos, no sea que los
desanimen”. En el tiempo que Pablo escribió esto, predominaba la
dureza de los papás. Desgraciadamente ahora nos hemos ido al extremo
contrario y predomina en nuestra cultura la ausencia de exigencias,
más aún, muchos papás llegan incluso a resolver las cosas que los
hijos deberían ya afrontar por sí mismos. Aquí se requiere aplicar
el justo equilibrio: ni demasiado exigentes, ni ausencia de
exigencias, y también el principio de subsidiaridad que consiste en
ayudar al hijos sólo en aquello que realmente no alcanzaría por sí
solo y mientras sea necesario.
5.
RESPONDO A LA PALABRA DE DIOS (Oratio y actio)
En este
cuarto paso de la Lectio Divina le saco sabor al alimento. Este
es el momento de responder a Dios: puedo adorarlo, alabarlo,
pedirle, darle gracias, implorar su perdón. Sacar algún
compromiso personal o comunitario. Este instante me invita a
orar y a comprometerme.
Canto final:
Oración a la Familia
TEMA 1: LA
PASTORAL FAMILIAR: UNA PRIORIDAD DIOCESANA
Frente a la realidad que viven las familias, tal como hemos
reflexionado, es urgente una pastoral que promueva los valores del
matrimonio, de la familia y de la vida, y que podamos llevar
palabras de esperanza a todas las personas y llevar la buena noticia
del Evangelio a cada familia, de manera especial a la más
abandonada. No podemos quedarnos cruzados de manos, es necesario,
por tu familia, por mi familia, por las familias, impulsarlas a que
se encuentren con Cristo, para que tengan la fuerza de poder
responder a lo que son a ejemplo de la Familia de Nazaret y puedan
alcanzar todas sus aspiraciones de felicidad.
Es
por eso que la Iglesia, preocupada por esta realidad, se quiere
ocupar en proponer acciones pastorales a favor de las familias en su
propia situación, tanto de aquellas que viven situaciones difíciles
o situaciones irregulares, a decir, madres abandonadas, madres
solas, divorciados vueltos a casar, familias de inmigrantes, de
presos, que viven problemas de alcoholismo, drogadicción, los
divorcios (en nuestro estado se registran 6 divorcios diarios), la
mentalidad anticoncepcionista, y el menosprecio al sacramento del
matrimonio, etc.
Por
todo esto, nuestra Iglesia diocesana, siempre atenta y fiel a su
misión a favor de todo el pueblo cristiano ha considerado la
Pastoral Familiar como una prioridad diocesana.
Pero
¿qué es la pastoral?, ¿qué es la pastoral familiar?¿Quiénes son los
destinatarios de la pastoral familiar?¿Quiénes son los agentes de la
pastoral familiar?. Todas estas preguntas tendrán respuesta en la
siguiente exposición.
1.¿Qué
es la pastoral?
·La
acción eclesial del pueblo de Dios en el mundo.
·Acción
de cara a la edificación de la comunidad cristiana como Iglesia.
·Acción
de cara a la edificación de la sociedad, de manera especial de los
más pobres.
·Es
la actualización de la práxis de Jesús. Praxis de solidaridad con
los pobres de cara a la justicia del Reino de Dios y de la
obediencia al Dios del Reino (Lc. 4,16-20)
·La
acción pastoral es llevada a cabo por la Iglesia: cuya misión es
testimoniar la resurrección, es decir, el triunfo de la vida sobre
la muerte, el ascenso del hombre nuevo sobre el viejo.
2.¿Qué
es la pastoral familiar?
·La
acción eclesial del pueblo de Dios en el mundo en cuanto al
Matrimonio, la Familia y la vida.
·Está
ubicada dentro de toda la pastoral diocesana de manera orgánica (DP
590). “Los planes de Pastoral orgánica a cualquier nivel, no deben
prescindir nunca de tomar en consideración la pastoral familiar” (F.C.70).
·Es
una prioridad diocesana propuesta por el Plan Diocesano de
Pastoral.
·Tiene
como principio operativo suyo y como protagonista responsable a la
misma Iglesia, a través de sus estructuras y agentes.
3.¿Quiénes
son los destinatarios de la pastoral familiar?
·La
Iglesia acompaña a la familia cristiana en su camino (cf. F.C. 65):
·“La
solicitud pastoral de la Iglesia no se limitará a las familias mas
cercanas, sino que se mostrará más viva hacia el conjunto de
familias en general, y en particular hacia aquellas que se hallan en
situaciones difíciles o irregulares”.
·Por
eso la pastoral familiar asume todas las etapas del desarrollo de la
persona humana; de ahí surge su misión que podemos estructurar de la
siguiente manera:
Pastoral
Familiar Remota, cuyos destinatarios son los niños.
Pastoral
Familiar Próxima: los destinatarios son los adolescentes y jóvenes.
Pastoral
Familiar inmediata: los novios que se preparan al matrimonio serán
los destinatarios.
Pastoral
Familiar del Sacramento del Matrimonio: que atiende a los que se
casan y se les ayuda a vivir su celebración del
sacramento del matrimonio, pero también promueve este sacramento.
Pastoral
Postmatrimonial: que se dirige a todos los matrimonios, tanto
jóvenes como mayores (“nido vacío”), a los que viven situaciones
difíciles e irregulares, de aquí surge una gran lista, puesto que
son muchos los casos difíciles de la Pastoral Familiar.
Con esta visión, nos damos cuenta que la Pastoral familiar hoy no
puede reducirse solamente a la familia integrada por papá, mamá e
hijos, hoy urge -por eso es prioridad-, atender a aquellas “familias
posibles”, donde se viven casos difíciles, y que hemos excluido, y
que hemos señalados como si fuésemos jueces, me refiero a las
“madres solteras”-, a los divorciados vueltos a casar por el civil,
que hemos rechazado diciéndoles que están excomulgados y que no
pueden confesarse, y que por tal motivo se alejan de la comunidad y
de la participación al menos en la eucaristía, en vez de acogerlos y
anunciarles la buena noticia de un Dios Padre misericordioso.
4.¿Quiénes
son los agentes de la Pastoral Familiar?
Los
agentes de Pastoral Familiar son: (cf. F.C. 73-76) “Además de la
familia, objeto y sobre todo sujeto de la pastoral familiar, hay que
recordar también los otros agentes principales en este campo
concreto.” (cf. F.C. 73)
1.
El obispo, presbíteros y diáconos (cf. F.C. 73).
El obispo
es el primer responsable de la Pastoral familiar en la diócesis
ayudado por sus presbíteros y diáconos.
2.
Religiosos y religiosas (cf. F.C. 74).
La ayuda
que pueden dar al apostolado de las familias encuentra su primera,
fundamental y original expresión en su consagración a Dios.
3.Laicos
especializados (cf. F.C. 75).
Todos
aquellos que por su profesión aportan su ciencia y su experiencia
para la formación y la defensa de la familia. En especial
educadores, médicos, juristas, políticos, trabajadores sociales,
psicólogos, jueces, personal paramédico, consejeros, etc.
4.Agentes
Laicos.
Todos
aquellos que se comprometen a vivir el Evangelio del matrimonio, la
familia y la vida, que promueven pequeñas o amplias comunidades
eclesiales familiares y trabajan por la formación y defensa de la
familia
5.Los
encargados de los medios de la comunicación social (c.f. F.C. 76).
Como
responsables en la formación de la opinión pública en cuanto toca a
los grandes valores del amor, la sexualidad, el matrimonio, la
familia y la vida.
De
esta manera hemos presentado una visión general de lo que es la
Pastoral Familiar, que nos puede dar la pauta para poder desarrollar
e impulsar caminos nuevos para implementar la Pastoral Familiar en
nuestras parroquias.
TEMA
2: CAMINOS PARA IMPLEMENTAR LA PASTORAL FAMILIAR
1.¿Qué
es el SEDIPAF?
Es una
instancia creada por el Obispo, como primer responsable de la
Pastoral Familiar, nombrando a un sacerdote como Encargado
Diocesano, quien a la vez atendiendo al Plan Diocesano de Pastoral y
dentro de la pastoral orgánica se responsabilizará de llevar a cabo
los objetivos propuestos apoyándose en un Equipo de Agentes Laicos y
de manera coordinada con todos los delegados decanales de familia
(sacerdotes y matrimonios), movimientos y organizaciones de familia.
2.¿Cuál
es el objetivo general del SEDIPAF?
Impulsar y
coordinar la Pastoral Familiar como opción básica de la
Evangelización, asumir las diversas etapas del desarrollo integral
de la persona y asegurar la catequesis matrimonial para que la
familia sea evangelizadora, educadora en la fe y promotora del
cambio social.
Para alcanzar
este objetivo hemos estructurado la organización de la pastoral
familiar en torno a 12 palabras que serán los pilares de esta
pastoral:
1.
FAMILIA
2.
IGLESIA DOMÉSTICA OBJETIVO
3.
FAMILIA DE NAZARETH
4.
MATRIMONIO EJES
5.
FAMILIA FUNDAMENTALES
6. VIDA
7.
ANUNCIAR Mística.
8.
CELEBRAR Tareas
9.
SERVIR Fundamentales
10.
INFORMANDO
11.
CONCIENTIZANDO Método
12.
FORMANDO
¿Qué
queremos?
Que la
Familia sea Iglesia doméstica a ejemplo de la Familia
de Nazaret
La
familia: queremos llegar a todas las familias
Que sea
Iglesia doméstica: (la pequeña iglesia), pero también,
formadora de personas, célula de la sociedad, santuario de la vida,
escuela de humanidad y de santidad, primer seminario.
A ejemplo de
la Familia de Nazaret: como un estilo de vida.
Para lograrlo
es necesario anunciar, celebrar y servir al Evangelio
del matrimonio, la familia y la vida.
Anunciar:
es la labor del profeta; es llevar la buena noticia del evangelio a
través de todos lo medios, con nuevo ardor, nuevas expresiones,
nuevos métodos.
Celebrar: es la labor
del sacerdote; es llevar la alegría y esperanza del evangelio en un
ambiente festivo-celebrativo.
Servir:
es la labor
del rey; es darse a los demás desinteresadamente, promoviendo los
valores de la justicia y solidaridad.
Nuestro método
será: informando, concientizando y formando.
Informando:
de manera auténtica y veraz.
Concientizando:
llegando a lo más profundo del corazón, dando razón de nuestra fe.
Formando:
ofreciendo procesos de crecimiento integral en todos los aspectos.
De esta
manera, el Matrimonio, la Familia y la Vida
son los tres ejes fundamentales de la Pastoral Familiar, porque el
matrimonio es el origen de la familia y la misión de la familia es
la transmisión de la vida. Anunciar, celebrar y Servir,
(corresponde a las tareas fundamentales, esta será nuestra misión y
mística). Informar, Concientizar y Formar, será nuestro
método.