III ASAMBLEA DIOCESANA DE PASTORAL FAMILIAR

DIÓCESIS DE QUERÉTARO

Secretariado Diocesano de Pastoral Familiar

12 DE MARZO DE 2005.

 

“El camino de la Iglesia es la familia”

 

 

PRESENTACIÓN

 

            Con gran alegría nos encontramos nuevamente para celebrar nuestra III Asamblea Diocesana de Pastoral Familiar, en continuidad con las dos asambleas celebradas en los años 2003 y 2004 y cuyos objetivos fueron:

           

I ASAMBLEA DIOCESANA DE PASTORAL FAMILIAR

Valorar y asumir la Pastoral Familiar como una llamada urgente que surge del “Duc in altum” de Jesucristo, en la voz del Papa Juan Pablo II, para responder con sabiduría pastoral a lo que Dios y la realidad nos están pidiendo hoy.

 

II ASAMBLEA DIOCESANA DE PASTORAL FAMILIAR

            Ofrecer las bases y las herramientas necesarias para que en cada Parroquia se integre el equipo de Pastoral Familiar, a partir del Encuentro con Cristo y el permanente alimento espiritual de la Eucaristía.

 

III ASAMBLEA DIOCESANA DE PASTORAL FAMILIAR

         En esta ocasión y considerando nuestro proceso marcado en los objetivos presentados, enfocaremos nuestra mirada en el Directorio Nacional de Pastoral Familiar, el cual nace de un largo, intenso y fecundo camino de reflexión (ya iniciado en 1987 con la publicación del primer Directorio Nacional de Pastoral Familiar), con diálogo y aportaciones de Obispos, sacerdotes, religiosos y laicos comprometidos en la Pastoral Familiar.

 

Los obispos mexicanos, siempre fieles al Magisterio de la Iglesia y atentos a los desafíos que la compleja realidad actual presenta al matrimonio, la familia y la vida y respondiendo al llamado de la Exhortación apostólica Familiaris consortio, que pide explícitamente un Directorio para la pastoral de la familia, pone en nuestras manos, a través de la Comisión Episcopal de Pastoral Familiar el Directorio Nacional de Pastoral Familiar,

 

         El Directorio gira en torno a tres ejes: el matrimonio, la familia y la vida, como elementos inseparables y que mutuamente se reclaman y alimentan; además se desglosan con espíritu de contemplación, la identidad y misión de la familia, desde Dios Trino y Uno – la Familia Trinitaria – y para vivirse en la Iglesia y la sociedad; se examinan también, la situación y los retos actuales de la familia en México, para desembocar en un amplio apartado de Pastoral Familiar. Hay que subrayar de manera especial la integración de un Glosario que es muy iluminador sobre todo en lo que respecta a las cuestiones de bioética.

 

         De esta manera y con gran alegría, está en nuestras manos el Directorio Nacional de Pastoral Familiar, y que sirva para continuar anunciando, celebrando y sirviendo el Evangelio del matrimonio, la familia y la vida. De aquí nace nuestro objetivo para esta III Asamblea Diocesana de Pastoral Familiar:

 

 

OBJETIVO DE LA III ASAMBLEA DIOCESANA DE PASTORAL FAMILIAR

 

Presentar el Directorio Nacional de Pastoral Familiar como instrumento iluminador de la Pastoral familiar, para fortalecer a los equipos parroquiales de pastoral familiar y a los movimientos de familia en su misión de anunciar, celebrar y servir al Evangelio del matrimonio, la familia y la vida.

 

 

 

LEMA: “El camino de la Iglesia es la Familia”

 

         “Sin siembra no hay cosecha, sin palabra no hay comunidad”

 

TEMA CENTRAL: Presentar el Directorio Nacional de Pastoral Familiar.

 

DESTINATARIOS:

·    Los párrocos y los sacerdotes animadores de la Pastoral Familiar en los Decanatos y en las  Parroquias.

·    Presidentes y equipos diocesanos de los movimientos de familia.

·    Equipos parroquiales de Pastoral Familiar.

 

MARCO DE REFERENCIA

·    Año de la Eucaristía

·    Año de la Biblia

·    Taller sobre los círculos bíblicos.

 

Que Dios nuestro Señor guíe nuestros pasos e ilumine con Su Espíritu Santo nuestros trabajos y podamos seguir llevando el evangelio a todas las familias de nuestra Diócesis de Querétaro.

 

  

      LECTIO DIVINA 

MARIA Y LA FAMILIA DE JESÚS

 

OBJETIVO: ¿Qué buscamos en este encuentro?

Jesús tuvo una familia humana, en la que María ocupó un puesto muy especial por ser su madre. Pero los vínculos de sangre tienen para Jesús poco valor. Vamos a descubrirlo en este encuentro, en el que nos proponemos:

 

·         Reflexionar sobre el modo en que Jesús entiende el verdadero parentesco con Él.

·         Caer en la cuenta de cómo María es madre de Jesús, no sólo por los vínculos puramente humanos que lo unen a Él, sino también por escuchar el mensaje divino y ponerlo en práctica.

·         Convertirnos en verdaderos parientes de Jesús, que, como María, escuchan su Palabra y la ponen por obra.

 

GUÍA DE LECTURA

“¿Quiénes son mi madre y mis hermanos?

 

Miramos  nuestra vida (Ver la realidad)

Todos distinguimos claramente entre quienes son nuestros parientes y quienes no lo son. Pertenecer a una familia da derechos en el trato con los demás parientes, y también crea obligaciones. Pero, a veces, tanto en la familia humana como en la divina, buscamos sólo los derechos y descuidamos los deberes. Por otro lado, a veces sucede que tenemos una relación familiar con quienes no son de nuestra sangre.

·         ¿Tenemos la experiencia de llevarnos “como si fuéramos familia” con alguien que no es pariente nuestro?

 

Escuchamos la Palabra de Dios (Juzgar)

Es posible que hayamos descubierto en nuestra vida aspectos negativos, de egoísmo disfrazado de “sentimientos familiares” de todo tipo. Hasta en la relación con Jesús confundimos a veces el parentesco espiritual que nos une a Él, con algo a lo que tenemos derecho y que no nos obliga a nada o a casi nada.

La Palabra de Dios que vamos a proclamar desenmascara todo eso y nos pone ante el elemento clave del parentesco con Jesús. Ser hijo de Dios es un don que se regala a los que se acogen a Jesús y creen en Él (cf. Jn 1,12). Genera derechos, sí, pero sobre todo un “deber”: una forma de vida nueva que consiste en cumplir siempre la voluntad de Dios. Así fue la vida de Jesús, el Hijo, y la de María, la Madre. Así debe ser la vida de las hermanas y hermanos…

·         Preparémonos con unos momentos de silencio a acoger la Palabra de Dios.

 

 

Texto Bíblico: Mc 3, 31-35: La verdadera familia de Jesús”.

“Entonces llegaron su madre y sus hermanos, se quedaron afuera y lo mandaron llamar. Como era mucha la gente sentada en torno a Jesús, le transmitieron este recado: “Tu madre, tus hermanos y tus hermanas están fuera y preguntan por ti”. Él les contestó: “¿Quiénes son mi madre y mis hermanos?” Y mirando a los que estaban sentados a su alrededor, dijo: “Estos son mi madre y mis hermanos. Porque todo el que hace la voluntad de Dios es hermano mío y hermana y madre.”

 

Después cada uno relee el texto por su cuenta, consultando las notas que hemos integrado mas abajo en nuestro folleto, y reflexiona sobre lo leído.

 

Luego se intenta responder entre todos a estas preguntas:

-          En el texto  hay dos grupos claramente delimitados: los que están fuera del ámbito de Jesús y los que le rodean. ¿Qué es lo característico de cada uno de ellos?

-          ¿Quiénes de los allí presentes cumplen la condición que Jesús pone? ¿Cómo lo hacen?

-          María esta fuera, pero también está dentro… A la luz de este texto, ¿qué es lo que Jesús valora más de ella?

 

Nota: HERMANOS DE JESUS: La Iglesia nunca dudó de que María hubiera sido siempre virgen y Jesús fuera su hijo único, como es el Único del Padre (ver comentario de Lc 1,26). ¿Por qué, pues, se habla aquí de sus hermanos y hermanas?

En primer lugar digamos que en hebreo se llama hermano a cualquier pariente. En más de quinientos lugares del Antiguo Testamento “hermano” indica un parentesco más o menos próximo, la pertenencia a la misma familia, al mismo clan, a la misma tribu o al mismo pueblo. Cuando se quiere subrayar que se trata de un hermano en el sentido estricto, se usa la expresión “hijo de su madre” (Dt 13,7; 27,22). Luego recordemos que en la primera Iglesia, en el tiempo en que se escribían los evangelios, había un grupo influyente integrado por la parentela de Jesús y sus paisanos de Nazaret. Estos eran llamados, en forma global, “los hermanos del Señor”, y uno de ellos, Santiago, era obispo de la comunidad de Jerusalén. El Evangelio no los celebra mayormente; más bien recuerda que tardaron mucho en creer en Jesús, a pesar de haber vivido tantos años a su lado (Mc 3,21; Jn 7, 3-5). Pero al hablar de ellos o de alguno de ellos, los designa con el nombre que les daba la comunidad: “los hermanos del Señor”, o bien: “fulano, hermano de Jesús”. Alguien podría decir: si bien la palabra “hermano” puede designar a los primos lejanos, también puede designar a los hermanos en el sentido estricto. Miremos, pues, más de cerca quiénes son esos hermanos de Jesús a los que se menciona cuando Jesús pasa por Nazaret. Son Santiago y Joset (Mateo dice Joseph), Judas y Simón.

Ahora bien, entre las mujeres que estaban al pie de la cruz, Marcos menciona a una tal María, “madre de Santiago el menor y de Joset” Si se tratase de María, la madre de Jesús, sería muy extraño que precisamente en ese momento se la presentase sólo como la madre de Santiago y de Joset y no como la Madre del ajusticiado. También sería muy extraño que fuera mencionada después de María Magdalena. Juan dice que esta María, mujer de Cleofás, era la hermana, es decir, probablemente una parienta próxima de María (Jn 19,25).

Debemos, pues, admitir que Santiago y Joset eran los hijos de esta otra María (Mt 27,56,1) que formaba parte del grupo de las mujeres de Galilea (Lc 23,55). Santiago y Joset eran primos de Jesús, pero tal vez no fuesen  sus primos hermanos; Simón y Judas, por su parte, eran primos más lejanos, pues se nombran después de ellos. (Biblia Latinoamericana,  1995).

 

Volvemos sobre nuestra vida (Actuar)

Hemos visto dónde está, para Jesús, el verdadero parentesco con Él. Es la fe la que nos sitúa en la verdadera familia para un cristiano. (Comentario entre 6: tres de atrás y tres de enfrente).

-          ¿Me ayuda la fe en Jesús a considerar familia a otros que no son de mi familia? ¿Cómo?

-          ¿A quién hemos de reconocer como “madre”, “hermano”, “hermana” de Jesús?

 

Magisterio de la Iglesia:

 

 

LA MISIÓN DE LA FAMILIA EN LA IGLESIA:

Directorio Nacional de Pastoral Familiar.

 

·         No. 111: La familia cristiana, al preguntarse por su naturaleza y misión, ha de considerarse insertada en la Iglesia, como célula viva de su ser y, por consiguiente, como partícipe de la misma responsabilidad que le confió Jesucristo.

 

·         No. 113: La Iglesia comenzó su misión, de manera específica, en la familia. Los Hechos de los Apóstoles nos guardan la historia original de la evangelización, realizada precisamente en la familia. Las familias acogieron la Buena Nueva, y fueron trasmisoras de ella en el hogar. A partir de la familia se fueron constituyendo comunidades de creyentes para anunciar y vivir el evangelio (cf. Hch 4,46; 10,14-15; 18,8; 2 Tim 1,5). Una casa, el hogar, era el lugar de encuentro, de oración, de escucha de la palabra y de la Fracción del Pan (cf. Hch 1,12-14).

·         No. 115: Los santos Padre, basados en la expresión “la Iglesia que se reúne en la casa”, llamaron a la familia “Iglesia doméstica”….

·         No. 116: La familia, en razón de su identidad como “Iglesia doméstica” o pequeña Iglesia, tiene la misma misión que la gran Iglesia….

·         No. 118: Acudiendo al origen de la Iglesia, hemos de llamar a nuestras familias cristianas a vivir las características que se dieron en ella durante sus comienzos: Orar juntos, compartir la Palabra, ayudar al necesitado y celebrar la Eucaristía: (Hch 2,42; 4,32-35.

·         No. 119: A partir de la Palabra de Dios, las familias han de ser invitadas a descubrir las distintas dimensiones de la evangelización confiada por Cristo a su Iglesia y asumida por los Apóstoles desde la primera evangelización. De esta manera, todas ellas vivirán conscientemente su propia naturaleza y misión como “Iglesia doméstica”.

 

Preguntas: ¿A  qué compromiso me llama Jesús a partir de la escucha de su Palabra y de la voz de la Iglesia?

 

Oramos

María escuchó la Palabra de Dios y la puso en práctica. Por eso fue la Madre de Dios. Su cumplimiento de la voluntad divina lo vivió en continuo diálogo con Dios: María hizo de cada momento de su vida una oración. Imitemos ahora su ejemplo, haciendo oración. Podemos dar gracias a Dios porque nos ha regalado el don de ser hijos suyos, y también pedirle que nos ayude a cumplir la tarea que ese don nos exige: realizar siempre su voluntad.

·    Después de unos momentos de recogimiento, se lee de nuevo Mc 3,31-35.

·    Tras un momento de silencio expresamos la oración (súplica, acción de gracias, petición…) que la meditación de este pasaje del evangelio ha provocado en nosotros.

·    Podemos terminar rezando juntos la Oración por la Familia:

 

EXPLICACIÓN DEL PASAJE

Este pasaje del Evangelio de Marcos (3, 31-35) nos presenta una escena fácil de imaginar. Hay dos planos: en primer término Jesús rodeado de gente que escucha sus palabras y ve lo que hace; en segundo término, casi invisibles debido a la muchedumbre, la madre y los hermanos de Jesús, que mandan a decir a Jesús que salga, que quieren verlo. Hay, por tanto, dos ámbitos espaciales claros: los que están “dentro” del círculo creado por Jesús (la gente) y los que están “fuera” de dicho círculo (los parientes). Este juego espacial (cerca-lejos, dentro-fuera) tiene una evidente carga simbólica: la posición espacial respecto a Jesús es signo de la postura espiritual respecto a Él. De hecho, seguimos hablando hoy en día de los “alejados” para referirnos a los creyentes que han abandonado la fe o, al menos, algunas de sus prácticas exteriores. Lo paradójico es que, en este pasaje evangélico, están lejos/fuera quienes en apariencia debían estar más cerca de Jesús y más dentro de su círculo: sus parientes. Este simbolismo es simple y fácil de entender para quien está familiarizado con la Biblia: los papeles se invierten, el que está arriba es derribado y el humillado se ve ensalzado.

Según Mc 3,21, los parientes de Jesús, al enterarse de lo que hacía, “fueron para llevárselo, pues decían que estaba trastornado”. Sabemos por otros pasajes que los parientes de Jesús no creían en Él (Jn 7,5; cf. Mc 6,4 y par). En todo caso, algunos textos de Mateo y Lucas dicen que María no participaba de esas actitudes de su parentela. Por otro lado, también nos consta que muchos de los que escuchaban la predicación de Jesús rechazaron su mensaje (Mc 4,1-20 y par).

¿Cómo entender, entonces, el simbolismo espacial al modo tradicional cuando María está lejos/fuera y muchos incrédulos están cerca/dentro?

En el simbolismo espacial del pasaje hay que distinguir tres planos:

1)     Los parientes de Jesús entienden literalmente su lejanía y la quieren corregir. Desean que Jesús salga hasta donde ellos están y les haga el caso que merecen. Se creen con derechos especiales sobre Jesús, y quieren estar cerca de Él para controlarlo y evitar que perjudique el honor familiar.

2)     Para Jesús, la posición espacial también tiene valor simbólico. Quiere crear una nueva familia, su familia creyente, que esté cerca de Él, dentro de su círculo. Dicha familia sólo puede nacer de la escucha y acogida de su palabra. En esto no tienen ninguna ventaja sus parientes. También ellos, si quieren entrar en esa nueva familia, han de escuchar y creer (= “cumplir la voluntad de Dios”) para estar cerca.

3)     La libertad humana para acoger y rechazar a Jesús hace posible que el simbolismo espacial no coincida, por el momento, con la realidad: hay cercanos que en realidad están lejos, y lejanos, en cambio, que están cerca. Esto supone dos cosas. En primer lugar, que a veces las apariencias engañan. Estar cerca no significa automáticamente ser verdadero hermano de Jesús. Estar lejos no supone ser ajeno a Jesús. En segundo lugar, que el único modo de distinguir a los verdaderos parientes de Jesús es su actuación (“por sus frutos  los conoceréis”): cumplen la voluntad de Dios.

La escena a la que asistimos, pues, no está hecha y acabada, sino que se está haciendo, se encuentra en movimiento. Jesús no se deja acaparar por su familia humana porque está creando su familia divina. Ya desde ahora, sus verdaderos parientes son los que, como Él, hacen la voluntad del Padre. Ésos han nacido de Dios (Jn 1,13). Por eso puede llamarlos “hermanos” y “hermanas”. Pero el número de estos “hermanos” no está cerrado, ni limitado a los que parecen encontrarse más cerca de Jesús (los cristianos en general, los que van a misa, los sacerdotes o consagrados, los pertenecientes a grupos parroquiales, etc).

Las palabras de Jesús (“Éstos son mi madre y mis hermanos. El que cumple la voluntad de Dios, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre”) son la clave para entender el movimiento de los diversos planos del texto.

Es extraña la afirmación de que una misma persona (“el que cumple…”) puede ser “hermano, hermana y madre” de Jesús. Indica que el parentesco divino no es tan limitado como el humano en sus funciones, ni presenta diferencia por razón de sexo (como dice Pablo, en Cristo “no hay ya ni hombre ni mujer”, Gál 3,28).

        

La mención de la “madre”, junto a “hermano y hermana”, alude a María. Ella es modelo de cumplimiento de la voluntad de Dios. Su “sí” hace posible el nuestro, pues sin el suyo no habríamos recibido a Cristo ni, por tanto, el acceso a la filiación divina. Con nuestro “sí”, podemos concebir a Jesús en nuestro corazón y darlo a luz cumpliendo la voluntad del Padre.

La situación descrita en el pasaje, hemos dicho, se está haciendo, se encuentra en movimiento. Ésa es también la realidad que vivía la comunidad para la que Marcos escribe su evangelio: como Jesús, muchos de esos cristianos han tenido que romper con sus familias humanas para incorporarse a la nueva familia de los creyentes; pero saben también que su “sacrificio” no les da ningún “derecho” sobre Cristo ni sobre su salvación, pues sólo el cumplimiento de la voluntad de Dios mantiene al cristiano dentro de la familia de Jesús; experimentan en su vida que la fe no se adquiere de una vez para siempre, no es estática, sino algo vivo que ha de crecer, un camino que se ha de recorrer a ejemplo de María. Una situación, como esta de la comunidad de Marcos, que sigue siendo de absoluta actualidad para nosotros.

 

PARA PROFUNDIZAR

La familia en tiempos de Jesús

Familiaen sentido estricto y en sentido amplio.

Entre los hebreos, el tipo familiar vigente en tiempos de Jesús era el patriarcal. El padre tenía la autoridad y la ejercía sobre todos los miembros de la familia. Ésta la componían el padre, la madre, los hijos y los esclavos (p. ej., Mt 10,25.35; Rom 14,4). La familia [la “casa”] formaba la célula y la base de la sociedad.

El término “familia” con frecuencia tenía un sentido más amplio, que llegaba a comprender al pueblo entero o a una parte importante de él. Otras veces se confundía con el clan, o sea, el conjunto de varias familias que procedían de un mismo tronco y habitaban un mismo lugar. Esta noción de familia es la que subyace tras Mc 3,31-35. Los “hermanos” de Jesús no son hijos de María, sino parientes cercanos (p.e. primos), que en hebreo y arameo se llamaban también “hermanos” (cf. Gn 13,8; 14,16; 29,15; Lv 10,4; 1Cr 23,22s; Mt 13,55; Jn 7,3s; Hch 1,14; 1Cor 9,5; Gál 1,19).

 

“Familia” en sentido religioso.

La importancia de la familia en la sociedad israelita, y su función como centro de la instrucción religiosa (que estaba a cargo del padre), explican la aplicación del término a Israel y a la comunidad de Cristo: son “familias de Dios” (Jr 31,1; 1 Tim 3,15; 1 Pe 4,17).

Las comunidades domésticas que se mencionan en el N.T. (Hch 11,14; 16,15.31.34; 18,8; 1 Cor 1,16; Flm 2; 2 Tim 1,16; 4,19) surgieron sin duda porque las casas eran lugar de reunión. En ellas se predicaba el evangelio (Hch 5,42; 20,20) y se celebraba la cena del Señor (Hch 2,46).

En el N.T., la conversión del cabeza de familia llevaba a todos los de su casa a la comunidad y a la fe (Hch 16,31.34; 18,8; cf. Jn 4,53). Así, se habla, por ejemplo, del bautismo de “casas” o familias enteras (1 Cor 1,16; Hch 16, 15; cf. Hch 16,33; quizás también Hch 18,8).

La formación de comunidades domésticas, explicable por la situación misional, fue de la mayor importancia para la difusión del Evangelio.

En la Iglesia primitiva había que contar con un desgarramiento de las familias debido al Evangelio (Mt 10,35s). A quienes abandonan su familia humana por causa de Jesús se les promete “en esta vida cien veces más en casas y hermanos y hermanas y madres e hijos” (Mc 10,29s): en lugar de la familia rota aparece la familia de Dios, la comunidad de fe.

 

La familia cristiana hoy.

Como en los comienzos de la Iglesia, las comunidades cristianas son ámbito donde se vive la realidad de la hermandad que Dios nos regala en Cristo. Y, como entonces, ellas son el lugar donde se ha de predicar el evangelio y celebrar la cena del Señor. Su crecimiento, su expansión misionera, se producirá entonces como es debido: de dentro afuera, por desbordamiento de la propia vitalidad interior.

Dentro de la gran familia de Dios, las familias cristianas en sentido estricto desempeñan un papel fundamental. Son “iglesias domésticas”  (así las llama el Concilio Vaticano II). En su interior se debe vivir la fe e instruir en ella a los hijos. De esa actividad nacerá su dimensión misionera, exterior.

Desde este modelo que se nos propone, debemos examinar nuestras comunidades cristianas y ver hasta qué punto son verdaderamente familia de Dios, es decir, ámbito donde se vive la hermandad divina con la libertad de los que se saben hijos de Dios. La escucha de la Palabra y la celebración de la eucaristía son momentos fundamentales, pero a la vez son simples medios para vivir la fe, para cumplir la voluntad de Dios.

 

 

Tema 1:        Matrimonio, familia y vida                                               

Pbro. Guillermo Muñiz

Delegado de Familia del Decanato de San Juan del Río.

 

 

Tema 2:        Identidad y misión de la familia.

Pbro. Tomás Cano

Delegado de Familia del decanato de la Cañada.

 

 

TALLER 1: El camino de la Iglesia es la familia

 

Indicaciones:

  1. Integrar grupos de 12 personas.

  2. Cada grupo será atendido por un asesor.

 

Indicaciones para el trabajo:

  1. En su folleto se encuentra el texto a reflexionar.

  2. Leerlo personalmente (10 min)

  3. Subrayar las frases más significativas.

  4. Contestar las preguntas de manera concisa y breve.

 

 

DIRECTORIO NACIONAL DE PASTORAL FAMILIAR

2. El camino de la Iglesia es la familia”.

La misión de la Iglesia en la pastoral de la familia

 

27.  “Entre los numerosos caminos que tiene la Iglesia en su misión, la familia es el primero y el más importante”  Es su camino natural, aunque común, particular, único e irrepetible como irrepetible es todo hombre; es un camino del cual no puede separarse, porque el objeto de su misión es el hombre y el origen del hombre está en la familia. Cristo mismo viene al mundo en el seno de una familia, por lo cual debemos admitir que su existencia humana pasa por la naturaleza de la familia; para realizar su misión no quiso simplemente hablar de la familia sino que se hizo familia a fin de enseñarnos a vivir el Evangelio del matrimonio, de la familia y de la vida. Cuando falta la familia, se crea en la persona que viene al mundo una carencia preocupante y dolorosa que pesará posteriormente sobre ella durante toda la vida. La Iglesia, con afectuosa solicitud, está junto a quienes viven semejantes situaciones, porque conoce bien el papel fundamental que la familia está llamada a desempeñar. Sabe, además, que normalmente el hombre sale de la familia para realizar, a su vez, la propia vocación de su vida en un nuevo núcleo familiar. Incluso cuando decide permanecer solo, la familia continúa siendo, por así decirlo, su horizonte existencial como comunidad fundamental sobre la que apoya toda la gama de sus relaciones sociales, desde las más inmediatas y cercanas hasta las más lejanas. ¿No hablamos acaso de “familia humana” al referirnos al conjunto de los hombres que viven en el mundo?

 

28.  La familia tiene su origen en el mismo amor con que el Creador abraza al mundo creado, como está expresado “al principio”, en el libro del Génesis (1,1). Jesús ofrece una prueba suprema de ello en el Evangelio: “Tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único” (Jn 3, 16). El Hijo unigénito, consubstancial al Padre, Dios de Dios, Luz de Luz”, entró en la historia de los hombres a través de una familia: El misterio divino de la encarnación del Verbo está, pues, en estrecha relación con la familia humana. “El Hijo de Dios, con su encarnación, se ha unido, en cierto modo, con todo hombre. Trabajó con manos de hombre, …amó con corazón de hombre. Nacido de la Virgen María se hizo verdaderamente uno de nosotros, en todo semejante a nosotros excepto en el pecado”. “Por tanto si Cristo ‘manifiesta plenamente el hombre al propio hombre’, lo hace empezando por la familia en la que eligió nacer y crecer. Se sabe que el Redentor pasó gran parte de su vida oculta en Nazareth: ‘sujeto’ (Lc 2,51) como ‘Hijo del hombre’ a María, su Madre, y a José, el carpintero” .

 

29.  “Siguiendo a Cristo, que vino al mundo ‘para servir’ (Mt 20, 28), la Iglesia considera el servicio a la familia una de sus tareas esenciales. En este sentido, tanto el hombre como la familia constituyen ‘el camino de la Iglesia’.

 

30.  De ahí que la pastoral familiar, orgánica y sistemática, debe tener un lugar central en toda la acción pastoral de la Iglesia, ya que de hecho todas las acciones fundamentales de la pastoral eclesial –profética, sacerdotal y de servicio- tienen necesaria relación con la comunidad familiar. Así vemos que una auténtica pastoral familiar anuncia el Evangelio del matrimonio, de la familia y de la vida en la predicación, en la catequesis y con el testimonio de sus agentes; lo celebra en la liturgia y con la gracia de los sacramentos, lo vive en la Iglesia doméstica y lo sirve con las diversas iniciativas y estructuras con las cuales sostiene y acompaña a los matrimonios y a las familias. La pastoral familiar debe estar íntimamente unida e integrada en toda la acción pastoral de la Iglesia, la cual reconoce en la familia no sólo un sector o un aspecto sino una dimensión irrenunciable de todo su quehacer pastoral.

 

31.  Es necesario promover y acompañar al matrimonio y a la familia para que vivan eficazmente su identidad y misión en la Iglesia y en el mundo según el proyecto de Dios.

 

REFLEXIÓN:

 

Indicaciones:

  1. Contestar las preguntas de manera personal. (10 min)

  2. Que las respuestas sean concisas y breves.

  3. Nombrar un coordinador para que dirija el compartir en grupo y cuide el tiempo.

  4. Compartir lo escrito al grupo (40 min)

 

¿Cuál es la afirmación más significativa del texto leído?

¿Por qué?

 

       ANGELUS 

(Tomado del tríptico elaborado por la Vicaría de Pastoral de la Diócesis de Querétaro)

 

  1. Monitor: La Palabra de Dios es anunciada a la Sma. Virgen María

(Kerigma)

 

Presidente: El ángel del Señor anunció a María.

Asamblea: Y concibió por obra del Espíritu Santo.

Presidente: Dios te salve María…

Asamblea: Santa María…

 

Presidente: Un arcángel excelso fue enviado del cielo a decir «Dios te salve»  a María. Contemplándote, oh Dios, hecho hombre por virtud de su angélico anuncio, extasiado quedó ante la Virgen, y así le cantaba:  (Tomado del Himno Akáthistos)

 

Asamblea:

Salve, por ti resplandece la dicha; Salve, por ti se eclipsa la pena.

         Salve, levantas a Adán, el caído;   Salve, rescatas el llanto de Eva.

         Salve, oh cima encumbrada a la mente del hombre;

         Salve, abismo insondable a los ojos del ángel.

         Salve, tú eres de veras, el trono del Rey;

         Salve, tú llevas en ti al que todo sostiene.

         Salve, lucero que el Sol nos anuncia; Salve, regazo del Dios que se encarna.

         Salve, por ti la creación se renueva;        Salve, por ti el Creador nace niño.

         Salve, ¡Virgen y Esposa!

 

Monitor: Virgen Sma. De los Dolores de Soriano, recibe esta oración para que abras el corazón de quienes escuchan la Palabra de Dios, que se está anunciando en nuestra diócesis por medio del retiro del kerigma.

 

  1. Monitor: La Palabra de Dios es asumida por la Sma. Virgen María

(Comunión)

 

Presidente: He aquí la esclava del Señor.

Asamblea: Hágase en mí según tu palabra.

Presidente: Dios te salve María…

Asamblea: Santa María…

 

Presidente: La virtud de lo Alto la cubrió con su sombra e hizo Madre a la Esposa inviolada. Aquel seno por Dios fecundado germinó como fértil arada para todo el que busca la gracia y aclama: ¡Aleluya!

 

Asamblea:

Salve, oh tallo del verde Retoño; Salve, oh rama del Fruto incorrupto.

         Salve, al pío Arador tú cultivas; Salve, tú plantas quien planta la vida.

         Salve, oh campo fecundo de gracias copiosas;

         Salve, oh mesa repleta de dones divinos.

         Salve, un Prado germinas de toda delicia;

         Salve, al alma preparas asilo seguro.

         Salve, incienso de grata plegaria;

         Salve, ofrenda que el mundo concilia.

         Salve, clemencia de Dios para el hombre;

         Salve, del hombre con Dios confianza.

         Salve, ¡Virgen y Esposa!

 

Monitor: Virgen de los Dolores de Soriano recibe esta oración para que la Palabra de Dios, sea aceptada y asumida como proyecto de salvación por medio de los Círculos Bíblicos o Pequeñas comunidades.

 

  1. Monitor: La Palabra de Dios es encarnada en el seno de la Sma. Virgen María

(Solidaridad)

 

Presidente: El Verbo se hizo carne.

Asamblea: Y habitó entre nosotros.

Presidente: Dios te salve María…

Asamblea: Santa María…

 

Presidente: Los pastores oyeron los angélicos coros que al Señor hecho hombre cantaban. Para ver al Pastor van corriendo; un Cordero inocente contemplan que del pecho materno se nutre, y a la Virgen le cantan:

 

Asamblea:

Salve, Nutriz del Pastor Cordero; Salve, aprisco de fieles rebaños.

         Salve, barrera a las fieras hostiles; Salve, ingreso que da al Paraíso.

         Salve, por ti con la tierra exultan los cielos;

         Salve, por ti con los cielos se alegra la tierra.

         Salve, de Apóstoles boca que nunca enmudece;

         Salve, de Mártires fuerza que nadie somete.

         Salve, de fe inconcuso cimiento;

         Salve, fulgente estandarte de gracia.

         Salve, por ti es despojado el averno;

         Salve, por ti revestimos la gloria.

         Salve, ¡Virgen y Esposa!

 

Monitor: Virgen Sma. De los Dolores de Soriano, recibe esta oración para que la Palabra de Dios encarne en la vida y el trabajo de las personas que han entrado en el proceso de la Nueva Evangelización.

 

Presidente: Derrama, Señor, tu gracia en nuestras almas, para que los que hemos conocido por el anuncio del ángel, la encarnación de tu Hijo, Jesucristo, seamos llevados, por los méritos de su pasión y muerte, a la gloria de la resurrección. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

 

 

Tema 3:        Situación y retos actuales de la familia en México.

Pbro. Felipe Arredondo                                                                          Delegado de Familia del decanato de la Sierra Gorda.

 

 

Tema 4:        La Pastoral Familiar. 

                   Pbro. Efraín Martínez Navarrete

Delegado de Familia del decanato de Santa Rosa

 

 

TALLER 2: “...a nadie le es lícito permanecer ocioso en la viña del Señor”   

 

Indicaciones:

  1. Integrar grupos de 12 personas.

  2. Cada grupo será atendido por un asesor.

 

Indicaciones para el trabajo:

  1. En su folleto se encuentra el texto a reflexionar.

  2. Leerlo personalmente (10 min.)

  3. Subrayar las frases más significativas.

  4. Contestar las preguntas de manera concisa y breve. (40 min.)

 

DIRECTORIO NACIONAL DE PASTORAL FAMILIAR

16.      La pastoral familiar

 

507. El Buen Pastor conduce a su rebaño hacia fuentes tranquilas, hacia pastos verdes. Cristo es el Buen Pastor que conduce a sus ovejas hacia la vida en plenitud. La Iglesia continúa la acción de Cristo, en su Nombre y con el poder de su Espíritu Santo.

 

508. Es una acción comunitaria del ejercicio de nuestra responsabilidad de anunciar el Evangelio al hombre y a todos los hombres en la diversidad de las situaciones y culturas. Es, por tanto, la acción de salvación de la Iglesia en la que todos de alguna manera tenemos parte: “Y por cierto, es tanta la conexión y trabazón de los miembros de este cuerpo (cf Ef. 4, 16), que si un miembro no contribuye según su propia capacidad al aumento del cuerpo, hay que decir que es inútil para la Iglesia y para sí mismo”; “la actividad de cada miembro constituye algo importante para el conjunto“; “...a nadie le es lícito permanecer ocioso en la viña del Señor”. Es, por tanto, la evangelización sistemática y orgánica de la familia, realizada en una acción conjunta con otras pastorales, en la comunión de la Iglesia y en actitud de solidaridad.

 

509. Es un acto de fe en la presencia de Dios, encarnada en la historia, que ha de ser interpretada y discernida para descubrir su voluntad y su presencia en los signos de los tiempos. Es un acto de esperanza en que el poder de Dios puede transformar con el Evangelio la vida del ser humano y la misma realidad. Es un acto de amor a Dios que nos llama a colaborar con él y el prójimo, pues nuestro amor no puede excluir a nadie.

 

510. Es un servicio al hombre para su encuentro consigo mismo, con el hermano, con la naturaleza y con Dios y así logre realizar su vocación a la santidad, a la cual todos estamos llamados.

 

511. Es una práctica de nuestros dones y carismas que el Espíritu ha regalado a cada uno para el bien común. Así ejercemos nuestra vocación bautismal de ser obreros en la viña del Señor.

 

512. “Es siempre expresión dinámica de la realidad de la Iglesia, comprometida en su misión de salvación”. Se provee de una sabia, progresiva y paciente pedagogía.

 

513. Es conducir al misterio de Dios más que una preocupación por administrar u organizar. No es primordialmente una acción o una manera de hablar, sino una manera de vivir y de crecer.

 

514. Es un testimonio del amor de Dios al hombre que tiene una preferencia por los más pobres y necesitados, es decir, nuestro ser y quehacer transparenta o irradia a los demás lo que es el misterio de Dios-Amor-vida.

 

515. Como parte de la pastoral de conjunto, es el arte de las artes (San Gregorio Magno, s. VI).

 

REFLEXIÓN

 

Indicaciones:

  1. Contestar las preguntas de manera personal. (10 minutos)

  2. Que las respuestas sean concisas y breves.

  3. Nombrar un coordinador para que dirija el compartir en grupo y cuide el tiempo.

  4. Compartir lo escrito al grupo (40 minutos)

 

¿Cuál es la afirmación más significativa del texto leído?

¿por qué?

 

¿Cuáles son los retos que surgen de la afirmación más significativa que he reflexionado?

A nivel personal

A nivel familiar

En mi parroquia como agente de Pastoral Familiar:

 

 

                                                            CONCLUSIONES                                                          

 

1.    Se ha presentado el como instrumento iluminador de la Pastoral familiar para fortalecer a los equipos parroquiales de pastoral familiar y a los movimientos de familia en su misión de anunciar, celebrar y servir al Evangelio del matrimonio, la familia y la vida.

 

2.    La Palabra de Dios está al centro de nuestra vida, por eso en sintonía con el Plan Diocesano, y en este año de la Eucaristía y de la Palabra de Dios, hemos comenzado con la Lectio Divina del Evangelio de Marcos acerca de María y la familia de Jesús, y hemos tomado conciencia acerca de quién es la familia de Jesús, que de viva voz nos dice:

 

3.    Hemos abordado los cuatro grandes capítulos del Directorio Nacional de Pastoral Familiar que de manera sintética nos han presentado nuestros delegados decanales de familia.

 

4.    Nos queda claro como “Entre los numerosos caminos que tiene la Iglesia en su misión, la familia es el primero y el más importante”.  Por eso, hemos tomado conciencia acerca de que:

        

5.    Ante tal afirmación, y habiendo reflexionado en nuestro segundo taller el tema de Pastoral Familiar, hemos tomado también conciencia de que:

 

6.    Con todo esto, podemos llegar a dos compromisos que podamos asumir como agentes de Pastoral Familiar Parroquial en esta III Asamblea Diocesana de Pastoral Familiar:

       PRIMERO:

       SEGUNDO:


 

 

 
 

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